Innovación tecnológica al servicio de la humanidad en tiempos de crisis: cómo se combate el COVID-19 en China

En medio de la crisis mundial de salud nacida con la aparición del nuevo coronavirus, COVID-19, destaca la innovación tecnológica con la que se ha afrontado la situación. Se trata de un factor que no estuvo presente en otras pandemias históricas y que hoy hace la diferencia para gran parte de la humanidad. China, el país donde se originó el virus y que presenta un alto número de víctimas, es uno de los lugares clave en la producción y uso de tecnologías para combatir el COVID-19.

En la ciudad de Wuhan se ha venido desplegando una amplia gama de tecnologías para combatir el nuevo coronavirus. Gracias a estas innovaciones tecnológicas, el sector sanitario ha optimizado sus procesos para identificar los síntomas del COVID-19, controlar su propagación y encontrar nuevos tratamientos. A continuación se hará mención de algunas de las tecnologías más destacadas en el panorama del país asiático.

Robots para evitar el contacto humano

Según las investigaciones adelantadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el COVID-19 se puede contraer por contacto con otra persona infectada por el coronavirus. Esta enfermedad se propaga cuando alguien con el virus tose o exhala, y las partículas del virus expulsadas quedan en el ambiente o se adhieren a objetos y superficies.

Así pues, otras personas pueden contagiarse si inhalan el aire contaminado o tocan los elementos infectados y luego se tocan los ojos, nariz o boca. Es por esta razón que se hace necesario mantener una distancia prudente de otros seres humanos para prevenir el contagio (lo recomendado por la OMS es más de 1 metro). Teniendo en cuenta esto, varias empresas tecnológicas de China están desarrollando e implementando tecnologías automatizadas para llevar paquetes a las personas y evitar así el contacto entre ellas.

Una industria que se reinventa en la coyuntura

Empresas como Pudu Technology (con sede en Shenzhen), la cual fabrica robots para catering, ha aportado con sus máquinas a decenas de hospitales a lo largo y ancho del país para apoyar al personal médico. Así mismo, la compañía de aviación MicroMultiCopter (también con sede en Shenzhen) —líder en el campo de la manufacturación de drones— ha desplegado sus drones con los objetivos de transportar muestras médicas a las instalaciones pertinentes y de realizar diagnósticos con imágenes térmicas tomadas a distancia con sensores que permiten identificar a las personas con fiebre (uno de los síntomas del virus).

Tecnología avanzada para el diagnóstico

En esta misma línea, la inteligencia artificial se está utilizando en China para ayudar en el diagnóstico de la enfermedad, un proceso clave que si es llevado a cabo de manera temprana puede ayudar a reducir las tasas de contagio. SenseTime, por ejemplo, es una empresa especializada en inteligencia artificial cuyo software permite controlar la temperatura de una persona sin que haya contacto, detectando de esta manera pacientes con fiebre.

Otro ejemplo es Alibaba —empresa china de comercio electrónico reconocida a nivel internacional—, que creó un sistema de diagnóstico basado en inteligencia artificial que es capaz de identificar la infección del COVID-19 con una precisión del 96% en cuestión de 20 segundos. Este nuevo algoritmo pretende mitigar la presión ejercida sobre los hospitales, que demoran entre 5 y 15 minutos para analizar una tomografía y diagnosticar un paciente infectado.

Por otra parte, desde China y otros países se adelantan investigaciones para el rápido desarrollo de una vacuna. A pesar de que hasta la fecha no existen vacunas o medicamentos antivirales para combatir el COVID-19, actualmente la OMS está coordinando esfuerzos y distintos ensayos clínicos para poner a prueba posibles vacunas y tratamientos farmacológicos.

Desventajas: una dosis de escepticismo

Existen personas y organizaciones que consideran el despliegue tecnológico de China como un “espectáculo” que aprovecha los medios para “enviar un mensaje sobre la sofisticación tecnológica de China”, como plantea Elliott Zaagman, copresentador del podcast China Tech, en una entrevista con la BBC.

También se hace necesario hablar de las implicaciones del sistema de vigilancia que China está utilizando para establecer cuarentenas y controlar a los pacientes infectados. Los softwares de las cámaras de reconocimiento facial, comunes en la República, están siendo actualizados con el fin de escanear multitudes e identificar personas con fiebre o que no estén utilizando máscaras con un grado de precisión alto.

Con esto, los debates sobre privacidad vuelven a abrirse. Las preocupaciones generadas a raíz de estas herramientas de vigilancia parten de hechos como, por ejemplo, que muchas de las aplicaciones de celular utilizadas para el diagnóstico del COVID-19 requieren que los usuarios chinos ingresen nombre, número de identificación nacional y número telefónico para poder registrarse. Estos datos y otros (operadores de telefonía, agencias de salud, etc.) son redirigidos a las autoridades de gobierno.

La poca transparencia del gobierno chino en cuanto a la verificación cruzada de los datos, así como los rumores de la filtración de datos personales en Internet, siguen generando preocupación en los habitantes del país asiático que lidian además con casos de discriminación contra personas contagiadas con el coronavirus. Y la paranoia también se hace presente: hay quienes creen que China está aprovechando la crisis en el país para actualizar su sistema de vigilancia con el objetivo de quitar cada vez más privacidad a sus ciudadanos, lo cual ya ha sido criticado antes por organismos de derechos humanos.

Advertencias de la Organización Mundial de la Salud

A pesar de las innovaciones tecnológicas que comenzaron a ser utilizadas en China y ahora están siendo implementadas en otras partes del mundo, es importante mencionar que, como advierte la OMS, “el escaneo de temperatura para detectar posibles casos puede dejar pasar a los viajeros que incuban la enfermedad”. Esto significa que los pacientes asintomáticos (que no presentan fiebre pero sí tienen el virus) pueden ser ignorados por las tecnologías de diagnóstico rápido y permitir el esparcimiento del COVID-19.

Se hace necesario, así pues, tener en cuenta los márgenes de error de las innovaciones tecnológicas al momento de detectar el virus y optar también por seguir las medidas de prevención y protección recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, como lavarse las manos, mantener la distancia con otras personas, entre otras.


Fuentes:

Jakhar, P. (2020, 4 de marzo). Coronavirus: las innovadoras tecnologías que está utilizando China para combatir el covid-19 (y las preocupaciones que plantean). En BBC. Disponible en: https://bbc.in/3a2MeFG

Organización Mundial de la Salud (OMS). (s. f.). Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19). En OMS. Disponible en: http://bit.ly/38USHB1

RT Actualidad. (2020, 6 de marzo). Alibaba crea un algoritmo de diagnóstico con inteligencia artificial que detecta el coronavirus en 20 segundos. En RT. Disponible en: http://bit.ly/2QDBXIz

BBC News Mundo. (2020, 17 de marzo). Coronavirus: qué tan efectivas son las cámaras o escáneres térmicos para detectar casos de covid-19. En BBC. Disponible en: https://bbc.in/38U02kB

Organización Mundial de la Salud (OMS). (s. f.). Brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19): orientaciones para el público. En OMS. Disponible en: http://bit.ly/2vwUhvu

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